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Ciclos

Por Daniel Rubio            Dulce armonía. Melodía sin sabor que algunas veces despide cierto tufillo amargo. Pero así es la vida.           Hace poco tiempo leí el libro de un amigo al que no voy a mencionar por no caer en lo patético del peloteo, pero él bien sabe quién es. Y si no lo sabe, lo sabrá en breve. En su relato contaba que el cosmos traza un círculo y, cada ciertos miles de años, cuando se cerraba el círculo, todo comenzaba de nuevo: Las mismas vidas, los mismos sucesos, etc. Para que lo entendáis mejor, algo parecido a la película de la puñetera marmota, Atrapado en el tiempo. Sí, en la que sale el de los Cazafantasmas.           Creo que no se equivoca, al menos no tanto. No puedo decir que esas cosas pasen de verdad, sería increíble, pero sí que es cierto que nos ocurre en pequeñas dosis durante nuestra vida cotidiana. Abrimos...

Historias Conjuntas: El nuevo despertar

Queridos lectores: Lo que vais a leer a continuación es fruto de un “experimento” literario. Agradecerle a la La Rubia de la Bici por haber confiado en mí para este proyecto al que, por culpa de una inexorable falta de tiempo, no he podido atender como mereciera. Los primero capítulos de este relato conjunto, están en Confesiones de un Frantasma , y justo debajo de su recuadro de seguidores tiene un índice de los siguientes capítulos. Yo ahora le paso el testigo a mi amigo Perro Gemelo . Y aquí va el mío. Un abrazo a tod@s y espero que disfrutéis. Por Daniel Rubio CAPÍTULO VIII       Llegué al encuentro con mi primo en apenas un minuto. La confusión por lo acaecido en las últimas horas no me debía impedir continuar con mi vida. Me habían concedido una beca para entrar en la mejor universidad del país, ¿puedo arriesgarme a perderla por culpa de un sueño o una monomanía? No, no debo permitirlo. Debo centrarme y ordenar mi futuro. Deshacerme de esa voz ...

INFLUENCIAS

INFLUENCIAS Iluso todo aquél que piensa que, con un puñadito de letras juntas, puede cambiar el mundo, ¿o no? Porque todo lo que somos no lo hemos hecho nosotros, siempre, en algún momento de nuestras vidas, ha habido alguien que nos ha influenciado y nos ha hecho cambiar el rumbo. Creo que, llegados a este punto en el que estoy convencido de que nadie se libra, es el momento de decir: Sí, se puede lograr.

La vida, con más calma por favor.

La vida, con más calma por favor. Los problemas deben agonizar en nuestra mente sin extinguirse, para dejar tras de sí, la huella de la experiencia. Somos muchos los que hoy en día tienen algún problema, bien sean por estrés, económicos, familiares, etc. Pero también es cierto que la mayoría de la gente cree que no les pueden hacer frente a todos esos problemas y, la mayoría de las veces, no es culpa de ellos. Habría que echarle la culpa a todas esas personas faltas de sentimientos, que se endiosan sin que nadie les reconozca ningún mérito, los que se empeñan en decirte una y otra vez que no tienes nada que hacer, normalmente, es el egoísmo el que está detrás de cada uno de esos agentes infecciosos, véase: Banqueros.

La vida es…

La vida es… Parece mentira, que a pesar de cómo están los tiempos, que parece que el egoísmo nos susurra al oído cada vez que nos aventuramos en una empresa, del tipo que sea, todavía quede gente que de verdad siente, que de verdad ama, que de verdad llora cada vez que ve cómo uno de los suyos, progresa en la vida. Y cómo, sin ser escritor, sin saber encontrar las palabras que el desearía para expresar mejor lo que siente por su hija, y no solo por su hija, sino por un simple logro de ésta (simple es lo que nos parecería a muchos), lo plasma en un texto.

Oscuridad al sol, calor a la luna

Oscuridad al sol, calor a la luna Vivimos en grandes ciudades y en pequeñas poblaciones. Somos capaces de habitar en lugares inhóspitos con la única intención de desafiar nuestra naturaleza física. Pero lo cierto es que ella es quien nos desafía a nosotros. Es ella la que nos muestra lo crueles que podemos llegar a ser sin que aprendamos de nuestros errores. No habría guerras si fuese así. No existiría el egoísmo que nos gobierna cada día con objetivos puramente personales y no miraríamos hacia otro lado cuando se nos muestra el hambre.

Un puñado de letras juntas.

  Un puñado de letras juntas. Es increíble, a veces, cómo un puñado de letras juntas pueden abocar al lector a un sublime estado de ausencia y concentración extrema para imaginar, con total nitidez, una película mental. Por otro lado, me impresiona que ese mismo puñado de letras, pueda originar una reacción bien distinta en otro lector. No tiene porqué gustarle a todo el mundo, eso está claro, y nuestro bendito refranero, lo aclara todavía mejor cuando dice: “Para gustos, colores.” Pero es que, en cierto grado, no deja de sorprenderme y me pregunto a menudo: ¿Cómo es posible? ¿Cómo ha podido este tío gustar a tanta gente y, en cambio, hay otro grupo bien numeroso que lo odia a muerte, o, simplemente, lo detesta?