miércoles, 26 de octubre de 2011

La vida es…

La vida es…
Parece mentira, que a pesar de cómo están los tiempos, que parece que el egoísmo nos susurra al oído cada vez que nos aventuramos en una empresa, del tipo que sea, todavía quede gente que de verdad siente, que de verdad ama, que de verdad llora cada vez que ve cómo uno de los suyos, progresa en la vida. Y cómo, sin ser escritor, sin saber encontrar las palabras que el desearía para expresar mejor lo que siente por su hija, y no solo por su hija, sino por un simple logro de ésta (simple es lo que nos parecería a muchos), lo plasma en un texto.

PARA MI NIÑA:
Tú no puedes saber, niña mía, la emoción que sentí por ti, el otro día. No sabría cómo expresarlo, pues no encuentro las palabras con la misma facilidad que un poeta o un escritor. Soy, tan solo, un lector. Pero sí te digo, que tu carita rebosaba de ilusión y que mis lágrimas saltaban, viendo tu actuación. Fue una simple carrera, tu primera carrera. Pero, al verte pasar a mi lado con cara de esfuerzo y dolor, de nuevo me encuentro ante la dificultad de trovar las palabras con las que quiero expresar, cuál fue mi sensación, ¿alegría? ¿Orgullo? Quizá, fue solo la emoción de un padre por su hija, mi mayor ilusión.
De Miguel Ángel Zambrano, posteado en el club de lectura (Merche)
Cuando uno lee un texto semejante, que se ha compartido con todo el mundo, y sin dudarlo, en un acto compulsivo, es cuando uno se da cuenta, que la vida es… MARAVILLOSA.

8 comentarios:

OSCURA FORASTERA dijo...

Los logros de nuestros hijos, aunque sean los más sencillos y a la vez conseguidos con esfuerzo, nos hacen ver que de nosotros salio la esencia pura, el amor y la alegría que nos proporcionan, no tiene descripción, es algo tan maravilloso que sólo nosotros los padres, somo capaces de grabarlo a fuego lento en nuestros corazones y recuerdos.

mientrasleo dijo...

Cuando llegué el otro día al club y ví el breve texto que había puesto Miguel, sin pretender saber escribir si que supo transmitir la emoción que pasa por un hombre durante un segundo. Un instante que el aire se detiene y el corazón deja de latir para darnos toda su emoción y, justo después, vemos reanudar al mundo su marcha habitual.
Hoy llego aquí y eres tú quien pone de mano de un escritor la sensación del que mira al padre emocionado. Suenas por eso más positivo, como si las palabras de ese padre fueran un soplo para toda la mierda que vemos cada día. A fin de cuentas... tal vez no esté todo perdido, ¿verdad?

Bellas palabras, un saludo

Núria Ma Ma dijo...

No hace falta ser escritor para expresar el sentimiento hacia un hijo. Sólo hace falta ... ser padre.

Daniel Rubio dijo...

ahí le has dao Núria¡¡

fus dijo...

Siempre digo que ser padre es algo tan especial que hay serlo para entendernos.Le comentaba hace unos dias a un amigo que va a ser padre que estaba a punto de vivir algo ùnico, que naceria en èl otro amor, otra forma de amar y querer, pero que tambien nacerìa la inquietud y la intranquilidad.

un fuerte saludo

fus

mientrasleo dijo...

Vaya vuelta le has pegado al blog!
Como soy una persona rancia.. me gusta mucho el cambio, el color lo hace mucho más cómodo de leer y es más serio.
Y me gusta que siga Hommer!
Un abrazo

Caaj.- dijo...

Un padre siente más de lo que expresa, siempre se le quedaran palabras en el tintero, para expresar el amor y el sacrificio que lleva el ser padres, pues las palabras no saldran tan faciles como el sentimiento quiere...

MIMIL dijo...

Hola Miguel acabo de entrar en tu blog y muy interesante... Es curioso pero he decidido esta entrada para conocerte... Y que bonito lo que dices... Tengo dos bebes y cuando Ángela de 3 años viene y me da un dibujo y me dice Mama mira un regalo... Soy mayor y ya se pintar... La miro y pienso madre mia ... No sabia coger un lápiz y ya empieza a pintar... Van evolucionando y a mi se me llenan los ojos de lagrimas pensando que van creciendo... Y cuantos cambios en nada de tiempo van haciendo... Es ley de vida... Muackkkk

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