domingo, 18 de mayo de 2014

Excluidos del sistema.

          ¿Por qué la abstención de voto es un derecho no relevante en unas elecciones?

          El actual sistema político de España no permite que la abstención de voto sea una opción viable, por lo que es excluyente con toda aquélla gente que quiere ejercer ese derecho sin recibir un derechazo. Esto pone más en evidencia que nuestra ley electoral es una auténtica mierda; una grande y encerrada en pensamientos retrógradas para mantenernos en una constante involución donde prima la ignorancia del "proletario" (odio esa palabra, de ahí que no la hago mía) y el poder del conservadurismo. Dicha ley no cita qué porcentaje de abstención debe haber para que unas elecciones se declaren nulas, por lo tanto, un único voto puede decidir tu futuro. Ya se han dado casos a pequeña escala, como el pueblo aquél donde no se presentaba ningún candidato y en la sombra, un partido de extrema derecha, se hizo con el poder del Ayuntamiento con seis o siete votos. Ahora los vecinos se quejan, con razón, pero la ley no admite reclamaciones.

          Ahora vayamos a un panorama mayor: Nacionales o Europeas. En este caso, los que ejercen una abstención responsable están todavía más jodidos, porque la mayoría de esos ciudadan@s, al ejercer su derecho, están perdiendo sus derechos. Contradictorio, ¿verdad? No, son personas que simplemente no se sienten identificadas con ningún partido o ideología en ese momento, aunque su rechazo, como tantas otras cosas en España, no se tiene en cuenta porque salen beneficiados los que más ansias tienen de conservarse en el poder: PP y PSOE.

          ¿Y a los conformistas, nadie los escucha? Sí, la ley permite que seas conformista, como en una reunión de vecinos cuando no quieres entrar en polémicas y admites lo que vote la mayoría, aunque esta ley también te clasifica donde no perteneces, pues te meten en el mismo saco que abstencionistas, por lo tanto, también les beneficia, ya que en sus discursos pueden decir tranquilamente que la abstención es conformismo porque «la encuesta X que paga mi partido con fondos públicos dice que el 60 y muchos por ciento de los que no votan es porque les suda el nabo o el potorro quién coño salga elegido». Y lo dicen así, de un tirón, a conciencia de saber que están excluyendo a muchos ciudadan@s que ejercen ese derecho de manera responsable.

          No voy a entrar en detalles de cómo se debería reformar la ley electoral, sólo planteo que debería ser reformada porque la actual ley no nos protege de nada. Un partido puede verter cuantas mentiras quiera en su programa y llenarse la boca con todo lo que van a hacer, vendiendo demagogias a manos llenas y después meterte el nabo hasta el garrón sin que la ley les impida hacerlo. Es más, la ley, ni siquiera ya te permite quejarte.

          En estas europeas se pide a voz en grito que se vote a otros, y creo que es lo correcto, aunque espero que la ignorancia no os pueda y que lo hagáis sabiendo que os pueden vender humo en una caja de colores muy bonita, y el humo sea tóxico.

           Ojalá y un día tengamos una democracia participativa que nos proteja de la mentira.

        

domingo, 11 de mayo de 2014

¿Coincidencia?

          Ayer hablaba con un amigo sobre la coincidencia de la final de champions, el 24, con las elecciones al Europarlamento, el 25.

          Ninguna de las dos cosas depende de España, a priori, por lo que tampoco se puede hablar de una táctica política implícita en el hecho de que dos eventos tan dispares entre sí, coincidan. Aun así, hace pensar.

         El tema del bipartidismo no es sólo un mal de España, está extendido por toda la Unión Europea y todos ellos parecen tener miedo. Y como el deporte y la política van de la mano primo, veo más que probable que hayan determinado juntar fechas para desviar un poco la atención y así mantenerse más tiempo en equilibrio sobre su cuerda floja. Sí, cuerda floja, ya no caminan sobre grandes puentes donde podían ir de un lado a otro en limusina, ahora están en la cuerda floja porque los ciudadanos de Europa están cansados; cansados de recortes, cansados de las mismas caras, cansados de proteger a quien nace protegido de serie y cansados de los mandatos que vienen de Alemania. Los cuáles, por cierto, no dudan en llamar gandules a los Estados del sur a pesar de lo bien beneficiados que salen con nuestra mano de obra, más barata e igual de productiva.

          El miedo es quien mueve los hilos en Europa ahora mismo. Unos miedo a perder su poder, otros miedo a perder su trabajo, otros miedo a verse obligados a emigrar para buscarse el pan. El problema, para los de arriba, es que el currante cada vez tiene menos miedo, es más, cada vez más gente pide un cambio. Y ellos, como bien normal que es, deben jugar sus bazas para defender sus intereses, ¿y qué nos dan? Circo.

         El día 24 es la final de champions, no se os olvide. Batirá récord en share televisivo y, tras el partido, miles de personas saldrán a la calle a festejar la victoria de su equipo, y otro miles de personas se irán de copas a compadecerse de lo que podría haber conseguido el suyo. Y el domingo se Vota. De esos miles de personas, sólo unos pocos se levantarán con ánimo de ir a las urnas, seguramente sean los del equipo ganador, estarán algo más motivados y no permitirán que una resaca de caballo les impida votar. Los del equipo perdedor, es posible que una cantidad ínfima se anime a votar, tendrán resaca de consuelo y la moral por el suelo, ¿a quién le importa el Europarlamento si ha perdido mi equipo y van a salir los de siempre?

          Bien, en Europa han solucionado parte del problema, y están algo más tranquilos, pero ven un brote, y no es verde. En España la gente está mucho más cansada del bipartidismo que en ningún estado de Europa, ya que no todos sufren igual la crisis. Ven que España puede ser un ejemplo siendo el primer estado de la Unión Europea que acabe con el bipartidismo, o como poco, que siembre el germen que lo eliminará en unos años... Et voilà! He aquí la final de champions, una final española. La final que un país con seis millones de parados se merece a fin de mitigar un poco su sufrimiento. Y de paso, que se olviden de que tienen que votar al día siguiente. Parece un buen veneno contra el germen antibipartidismo, un antibiótico contra un resfriado puntual.

           Por cierto, me da que la gana el Atlético.