martes, 3 de junio de 2014

De sentido común

         Nunca me había pasado, pero en el día de la abdicación del Rey, me dejé llevar por la euforia y me sumé a las miles de voces que claman por el derecho a decidir qué es lo que queremos. Y, como no podía ser de otra manera, acabé etiquetado en varios foros y debates. No me importa que se me etiquete mientras yo mismo continúe sabiendo quién soy, aunque odio las etiquetas.

         Si os dijera que soy republicano, mentiría, y si os dijera que soy monárquico, mentiría también, pues en realidad me la trae floja qué modelo de Estado haya, puesto que a mi forma de ver ambos me parecen igual, salvo una excepción: En la República, se elige el Jefe de Estado, y en ese aspecto, la monarquía está más desfasada que la canción de los conguitos. No es de justicia que se nos imponga nada que no se haya decidido democráticamente, y en este caso, Felipe debería actuar con sensatez y someterse al referéndum. Quizá el miedo a un cambio brusco es lo que les impide someterse, pero es que los que estamos sometidos estamos cansados de que se nos ignore y eso no es democracia.

           Tampoco es democracia entrar a un gobierno a base de falacias mal tejidas, porque eso es peor que dar un Golpe de Estado; y es por eso que me sumo a las voces que quieren la consulta, y no por la consulta en sí (no veo necesario un Jefe de Estado), sino por el gran cambio que ello significaría en avanzar como democracia para que el ciudadano, a fin de cuentas es quien mantiene el sistema, se sienta identificado y no un marginado político.

          Después de esto, seguid poniéndome etiquetas, pero al menos yo tengo claro lo que quiero, y porqué lo quiero, y lo que yo quiero es una Democracia auténtica, sin variaciones, donde los políticos sean un instrumento y el ciudadano el brazo ejecutor, y no al revés, como ahora, siendo el ciudadano un mero instrumento para alcanzar poder.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Eres todo lo que has dicho y ... piltrafilla.

Daniel Rubio dijo...

:-)

Anónimo dijo...

Más mejor no se puede decir y lo comparto y te etiqueto..diablillo

Gary Rivera dijo...

Te escribo desde Perú, aquí hemos tenido dictaduras alternando con la democracia, y aunque esta última tiene varios defectos es por mucho! Mejor que las otras alternativas, pero definitivamente un rey? ,e imagino que para ustedes debe ser difícil acostumbrarse a la idea de no tener un rey , no me imagino que alguien se atreva a decirme que soy “súbdito” de alguien, la palabra me suena feo, sin duda la democracia no es perfecta, pero si podemos escoger, escojamos lo menos malo.

Daniel Rubio dijo...

No se trata de escoger, sino de avanzar. A mi opinión personal no sirve de nada un jefe de Estado, ya que su misión no queda clara en la infraestructura de un país. Por lo tanto, ya que España viene también de una dictadura franquista y militar, y viendo que nuestra democracia se ha convertido en un derivado de la misma, lo que quiero es dar un paso al frente, no escoger algo que nos deje estancados, otra vez. Para mí, lo importante de este asunto es que se dé a elegir a la ciudadanía qué es lo que quiere, y ese es el paso necesario para avanzar hacia una Democracia Real.

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